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Aura Soma, La terapia del color



La influencia de los colores en nuestra vida cotidiana es, en ocasiones, más intensa de lo que nos creemos. Numerosos estudios al respecto de los efectos que provocan los colores en el ser humano, han dado como resultado la creación de terapias basadas en unos principios que, cada día, se conocen más.

Cada vez más personas buscan mejorar su vida a través de la acción de los colores. Aura Soma es una forma de cromoterapia, con características especiales que la diferencian de las demás. Se trata de un tratamiento que utiliza las longitudes de onda de los colores y que las sincroniza con las del campo electromagnético del cuerpo. Aura es luz, y Soma significa Cuerpo (griego), o Ser (arameo), o Energías vivas (sánscrito).

El cuerpo humano tiene una gran capacidad de autoregeneración y de autosanación; y sin embargo, requiere cuidados y mantenimiento. Es en ese momento cuando la terapia Aura Soma entra en acción, equilibrando de forma profunda con sus colores y componentes las alteraciones que produjeron una determinada patología.

La terapia con Aura Soma va más allá del efecto cromo terapéutico (que es su efecto fundamental) ya que en su composición forman parte energías vivas que actúan en la totalidad del ser, en los aspectos mental y espiritual. Al aplicar el color adecuado a cada zona del cuerpo, se refuerza la longitud de onda debilitada. Así ayuda a poner en marcha los procesos regenerativos y de sanación dentro de las propias células del cuerpo.

Funciona de una manera muy sencilla. El sistema consta de más de cien pequeñas botellas, que contienen dos partes diferenciadas: una fracción oleosa sobre una fracción acuosa. La oleosa contiene colores naturales, aceites esenciales y energías minerales. En la acuosa hay colores naturales, extractos de plantas medicinales y energías minerales. La persona se pone frente a las ampollas y se deja guiar por la intuición o la atracción hasta elegir cuatro. Según el orden en que las escogió, el color de las mismas, y el número que representa cada ampolla se hace una lectura: allí está implícita la vida de la persona que las ha escogido.
Aura Soma. La terapia del color 
 
La primera de las botellas está relacionada con el potencial de la persona, con lo que ha venido a hacer en esta vida La segunda con los problemas o dificultades que tiene y lo que ha aprendido a través de estos bloqueos. En la tercera se hace visible lo que le falta por aprender. y la última se relaciona con cómo acabará este viaje a nivel espiritual, mental y físico. Así se traza un panorama de cómo está la persona ese momento.
Al partir, el paciente se lleva la botella de los bloqueos, la escogida en segundo lugar. Cuando se agita la botella, las dos fracciones se emulsionan temporalmente, y este aceite combinado se aplica sobre la piel. Actúa como una membrana semipermeable (capaz de absorber y de transpirar) creando una emulsión capaz de permitir que las energías dinámicas sean absorbidas a través de la piel, desde donde pasarán al sistema linfático, y de éste al torrente circulatorio.

 

¿Qué cambios experimenta la gente que sigue la terapia de Aura Soma?

Son cambios muy sutiles, pero ves mucha más flexibilidad en la vida, una forma de leer los conflictos que se le presentan de un modo mucho más creativo. También mejora la relación con uno mismo, la autoestima, y la relación con los demás. Se equilibran la mente y el corazón. Y, sobre todo, lo que se desarrolla más es la percepción y la intuición. A nivel físico también se dan cambios, pero en Aura Soma, al igual que en otros sistemas holísticos, se consideran beneficios secundarios. El problema que tenemos es no saber el lugar que ocupamos en nuestra vida.

 

¿Hay algún reflejo físico de la terapia?

Vino una persona que escogió sus botellas sin decirme nada. La que escogió en segundo lugar era muy fuerte e indicaba algún problema a nivel celular. Al poco, me dijo que le habían diagnosticado cáncer. Pero por los colores de las otras tres botellas, le pude decir que eso acabaría en nada. Y, efectivamente, le hicieron otra revisión al cabo de unos meses, y encontraron que el cáncer había remitido. Estas cosas son anecdóticas, no quiere decir que Aura Soma funcione a nivel físico, sino que la persona comenzó a tomar conciencia de ciertas actitudes de su vida.

 

¿Para quiénes y en qué momento se recomienda esta terapia?

No hay un momento especial para hacer esta terapia. Es, simplemente, decidirse. De hecho, hay gente muy mental que tiene ganas de hacerlo. A ellos les suele ocurrir que, al ponerse delante de las botellas, cuando les dices que tienen que escoger cuatro, comienzan a decir: "No puedo, es muy difícil".
Aura Soma. La terapia del color

¿Qué haces en esos casos?

Si ves que no se decide, le ayudas aplicando unas gotitas de pomander verde, que amplía la visión. Al cabo de unos segundos, no sabes cómo, las escoge de forma automática, sin decir nada, y cuando las tiene sobre la mesa no lo puede creer. "Pero si estos no eran los que a mí me gustaban", te dice.

 

¿Entre la primera lectura y la segunda, se ven cambios?

Cuando se han hecho varias lecturas, sucede algo muy curioso: llega un momento en que la primera ampolla se mantiene constante. Hay gente que tras hacerse varias lecturas, va cambiando la botella del futuro según los cambios internos realizados. Pero la primera, en muchos casos, se ha repetido, y curiosamente la persona se siente un poco cohibida, avergonzada. Dicen "Todos los colores me gustan, son muy bonitos, pero...". Lo hacen como disculpándose, por lo que ves que es algo sincero, intuitivo. Ahí tienes una imagen muy clara de cómo es la persona en esencia.

 

¿Qué fin que persigue la terapia?

Para Aura Soma no existe nada negativo, todo se ve como un estímulo para descubrir tu verdadero ser. Pero, hay que tomarlo como un juego, sin engancharse en los problemas, sino ver los pequeños cambios que se van produciendo en el día a día, sin esperar algo determinado. Hay que saber reconocer los pequeños avances, y así podrás acercarte a lo que en esencia eres, en vez de alejarte de tu ser, como nos suele ocurrir, por influencia de la gente que nos rodea y de la cultura en la que estamos inmersos.