Qué es la Sanación

La vida tiene rumbos misteriosos que muchas veces nos llevan a caer en desgracia, sea por males o enfermedades que se instalan en nosotros, como también debido a esas malas energías que nos llevan a destinos negativos en los caminos y propósitos de nuestras existencias.
Cuando este tipo de circunstancias “algo extrañas” nos invaden, muchas veces recurrimos a la ayuda de un sanador o de una persona que tras efectuar algunas rutinas especiales nos permiten liberarnos de todo ese karma negativo que se ha generado en nosotros.

Comprendamos también que el acto de la sanación no solamente se ejecuta para curar lo que es aparente, como una enfermedad, sino que además profundiza mucho más en nosotros hasta llevarnos a equilibrar nuestra propia energía, nuestra armonía espiritual y a recuperar esa conexión que perdimos con nuestra conciencia y con nuestro Creador.

La sanación no es un acto de magia negra, blanca o roja, sino que se trata de un don que algunos pueden desarrollar plenamente en beneficio de sus semejantes, logrando que se recupere toda aquella armonía que hemos perdido por nuestros propios errores y defectos, y que lograron que la negatividad se instale en nosotros afectándonos de distintas maneras.

Gracias a la sanación podemos recuperar los flujos vitales y espirituales perdidos, los mismos que se sustentan en el amor, en la nobleza de espíritu y en la sabiduría infinita que emana de Dios.

Aquellos que han sido dotados de este maravilloso don de la sanación son llamados por la esencia superior, quien les revela el propósito de sus vidas y la manera en la que pueden encaminar la vida de los demás.

Se dice que es un acto de protección para con el prójimo, y seguramente de eso se trata, pero de una protección ante las energías negativas que provienen de afuera y de las que se generan dentro de uno mismo por nuestras deficiencias y nuestros errores.

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