Stonehenge, si las Piedras hablaran


Uno de los grandes misterios de la humanidad es la construcción megalítica de Stonehenge, que es una de las obras del Neolítico mejor conservadas. Está situada en Wilshire, Inglaterra y está formada por cuatro hileras circulares y concéntricas de grandes bloques de piedra, con unos 30 metros de diámetro en su parte de piedras, y cuya construcción se remonta a unos 5,000 años de antigüedad.

En Stonehenge observamos una hilera exterior está formada por dólmenes que delimitan la zona. Dentro de la hilera exterior hay un círculo de losas más pequeñas que encierran una tercera de hilera no cerrada de dólmenes. La hilera central es la que alberga losas más pequeñas. En el centro de la construcción se encuentra el Altar, una gran losa que preside la construcción.



Igualmente, alrededor de los megalitos hay una fosa, también circular, que delimita el recinto. Esta fosa tiene metro y medio de profundidad y cuatro metros de ancho. En el interior del anillo de la fosa, se ha creado un escalón artificial en que hay 56 pequeñas fosas conocidas como “Agujeros de Aubrey”. En el escalón además hay dos piedras llamadas “piedras de estación” que eran cambiadas de posición. Otros dos anillos menores tienen cada uno 30 y 29 agujeros en los que reposan restos de huesos humanos quemados.

Es impresionante saber también que hay un pasillo ceremonial por el que se accede al recinto. En esta galería hay una losa llamada “piedra de talón” por su forma y, nada más entrar al recinto, otra “piedra de sacrificio”. No se sabe con exactitud para qué fue creado este monumento, pero se cree que pudo ser algún tipo de templo o algún observatorio astronómico a modo de gran calendario. La construcción, como no, tiene grandes dosis de misterio, no sólo en saber para qué fue creada sino en su propia creación.

Según los astrónomos G. Hawkins y F. Hoyle, la construcción servía como un gran observatorio astronómico con una gran precisión. Las piedras fijas y las móviles engastadas en los diferentes “agujeros de Aubrey” podrían predecir fenómenos astronómicos tales como eclipses y fases lunares, así como las estaciones, suponiendo un gran calendario útil para las cosechas.

Otra teorías señalan que Stonehenge era un campo funerario ya que se encontraron restos humanos en el recinto, lo que evidenciaría que esta fue la actividad básica del lugar, por lo menos durante un largo periodo de tiempo. También se piensa que era un recinto religioso y, según esta teoría, se cree que los habitantes de todas las naciones célticas, y principalmente los de las islas británicas, acudían a Stonehenge en una peregrinación en busca del poder mágico y benéfico que los druidas le otorgaban.

Se trataría, por tanto, de un recinto religioso utilizado por los druidas para sus prácticas rituales de las antiguas religiones célticas, incluido el sacrificio ritual, razón por la cual hay restos humanos. Pero también hay otra teoría que dice que no sólo era un centro de poder, sino que también lo era de curación. Para sostener esta argumentación, sus defensores aseguran que los restos encontrados en los agujeros del recinto pertenecían a personas con algún tipo de enfermedad.

Esto les ha hecho llegar a la conclusión de que cientos de enfermos acudían allí en busca de una última solución para sus sufrimientos y obtener así una curación. Y, por supuesto, hay otras teorías que enfatizan que Stonehenge era un puesto espacial para el aterrizaje de naves extraterrestres. La validez científica de esta teoría no tiene ningún peso, aunque son muchos los que creen en ella.

En fin; Stonehenge representó el final de una gran tradición de construcción de monumentos en la Inglaterra neolítica cayendo en desuso cerca del año 1500 a. C. y, con el paso de los siglos, muchas de sus piedras se vinieron abajo. Pero, si las piedras hablaran…¿Qué nos dirían?

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