El Purgatorio, la Purificación de las Almas


El purgatorio es un estado transitorio de purificación que necesitan todas aquellas personas que hayan muerto bajo la gracia de Dios, pero que su alma necesita una mayor purificación debido a los pecados cometidos en la tierra.
Muchas personas piensan que cuando un alma es enviada al purgatorio, es porque merece recibir una suerte de castigo, pero lo cierto es que el purgatorio no es un castigo como el infierno. Es importante tener en cuenta que una de las creencias cristianas más importantes es que Dios creó al hombre para que disfruten de su creador en la Gloria, no obstante, todos hemos sido culpables de algún pecado, y precisamente en esa condición una alma nunca podría entrar al cielo, por esta razón es que todos necesitamos de una purificación y una redención antes de ir al cielo. Se cree que en el purgatorio la salvación es posible únicamente a través de Jesús ya que es el quien purifica las almas con el poder de su sangre para que nosotros lavemos nuestros pecados y podamos ser admitidos en el cielo.

Pasar por el purgatorio es básicamente un requisito para entrar al cielo, ya que desde hace ya algún tiempo son muy pocas las personas que realmente se abren a la gracia de Dios como para lograr morir libres de todo pecado; un detalle muy importante es que se cree que con las oraciones, nosotros somos capaces de ayudar a las almas que se encuentran en el purgatorio. Por otro lado debemos decir que si bien el purgatorio no es una doctrina definida, es mantenida como una doctrina común, que nos indica que el sufrimiento mayor en el purgatorio consista en la “pena de ausencia” ya que se supone que las almas se encuentran temporalmente alejadas de la visión beatifica. 

No obstante no debemos confundir este sufrimiento con el del infierno ya que este último no tiene comparación.

Como hemos dicho, el purgatorio es temporal y justamente por esta razón se tiene la esperanza de que las almas que se encuentran allí depurándose, en algún momento van a ascender al cielo. Por otra parte es importante tener en cuenta que las penas en el purgatorio son proporcionales a los pecados de las personas, y se cree que las mismas comienzan a disminuir en una manera gradual aumentando así las posibilidades de entrar al cielo. 

Debemos destacar que todas las almas en el purgatorio en algún momento ascienden al cielo, ya que como bien dijimos, a pesar de no estar completamente purificadas se encuentran en perfecta armonía con dios. Una pregunta muy común que suele surgir cuando hablamos del purgatorio es ¿Qué sucede cuando hemos sido absueltos a través de la confesión?, y es importante que tengamos en cuenta que la confesión no nos libera completamente de culpa, ya que a pesar de que conseguimos el perdón, la misma no repara el daño que ya hemos provocado. Por el contrario, ese daño lo debemos reparar nosotros mismos a través de l realización de buenas obras o sacrificios.

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