El Nirvana, Regenerando el cuerpo Espiritual


El concepto del Nirvana debe entenderse como un estado alejado del materialismo y que corresponde a una etapa de culminación pero a la vez de inicio hacia un estrato superior, en el que todo aquello que negaba la posibilidad de llevar a él ha sido dejado de lado.

Es algo así como un renacimiento luego de haber sufrido a través de la propia lujuria, el odio, la ignorancia y la codicia del ser humano. La palabra deriva del sánscrito que significa extinguir, desatar, calma, quietud o cese y era muy utilizada cuando se referían al enfriamiento o apaciguamiento de algo.

Este concepto cobra gran relevancia dentro del Hinduismo y del Budismo y gracias a prácticas y técnicas de tipo espiritual es que puede alcanzarse. Cuando es aplicado en el aspecto religioso, el Nirvana se refiere a una liberación espiritual o a un estado de iluminación del Buda, lo cual para los seguidores de estas doctrinas es la máxima expresión.

Su presencia también se hace notar en otras religiones con diferentes términos, pero en todas ellas conserva una connotación de tranquilidad, paz y quietud, que los lleva a la verdad absoluta luego de haberse liberado absolutamente de la falsa idea del Yo.

Sin embargo, hay muchos estudiosos que dicen que el Nirvana es tan perfecto y sublime que no puede explicarse con palabras sino que debe llegarse a esta verdad absoluta y vivirla para conocerla realmente.

Aquellos que le dedican muchos años a tratar de conseguir la gracia del Nirvana intentan llegar a éste a través de un arduo trabajo y estudio de sí mismos, lo cual significa muchos años intentando extinguir el falso Yo, eliminando de esta manera las llamas que bloquean su camino.
El Nirvana es una condición donde no existen terrenos, agua, aire o luz; tampoco espacios, tiempo o límites y no se conocen los efectos del cambio, la pasividad o la actividad, la vida o la muerte.

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