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Qué es el Vudú?


El Vudú puede definirse como un conjunto de creencias, ritos y prácticas que presentan aspectos mágicos y que pueden cambiar la vida de los seres humanos. Según el diccionario de la Real Academia Española es un "cuerpo de creencias y prácticas religiosas que incluyen fetichismo, culto a las serpientes, sacrificios rituales y empleo del trance como medio de comunicación con sus deidades."

Tiene su origen en el continente africano. Desde sus inicios, fue reconocida como una práctica de poderes mágicos. Comenzó como una creencia religiosa en la que se cantaba y se rezaba a los dioses para pedir por el amor, la vida y el hogar.

Con la llegada de los africanos al continente americano, estas prácticas fueron instalándose en países como Haití y Estados Unidos, naciones donde se consolidó como una religión más.

En español el término se escribe como Vudú, pero en otros idiomas se escribe de diferentes maneras, por ejemplo: woodoo, vodoo y vaudou, entre otras. Todas estas formas expresan lo mismo: espíritu, pues según los expertos en el tema esta costumbre va desde el espíritu para lograr efectos en el cuerpo humano, sean estos positivos o negativos.

El Vudú mezcla la magia blanca y la magia negra. La primera, para las peticiones consideradas como positivas, como la protección del hogar, por ejemplo. Y la segunda, en la que se desea hacer daño a algún enemigo. A los que practican el vudú con magia negra se les conoce como bokós y zobóps. Son personas que poseen un gran conocimiento en preparación de venenos y maleficios.

En estos casos, la persona interesada en realizar un maleficio lleva un muñeco a los bokós y éste lo atraviesa con una aguja y al mismo tiempo reza algún conjuro que producirá a distancia el efecto deseado por el cliente.

Se haga magia negra o blanca, el Vudú adora a sus dioses o "Loa". Los siete dioses principales son: Shango (dios del Fuego y del Rayo), Orula (dios del Destino), Ogun (de la Guerra), Elagua (de los viajeros), Obatala (del Bien), Yemaya (diosa de las Aguas y del Mar) y Eshu (de la Venganza).

En las diferentes manifestaciones del Vudú, los sacerdotes suelen sacrificar animales, fabricar muñecos de cera que atraviesan con alfileres para causar dolor. Los bailes y cantos forman también parte importante de los ritos, especialmente los cantos africanos antiguos.

El objetivo es siempre hacer contacto con un espíritu o deidad para lograr sus favores a cambio de sacrificios como ofrendas de comidas, animales, entre otros.

¿Cómo es una ceremonia Vudú?

El reportero español Juan José Revenga visitó Haití para investigar sobre el Vudú. En un artículo para Internet narra cómo es una ceremonia en Abomey, poblado ubicado en la República de Benin, en el continente Africano.

En el texto señala que existe un sacerdote quien dirige la ceremonia. En el momento que éste arriba al lugar donde se lleva a cabo el rito, los presentes comienzan a gritar y golpearse el pecho mientras entonan canciones africanas. Posteriormente matan algunos animales y entregan su sangre al altar, lugar donde viven los espíritus que rigen su mundo.

El siguiente momento es protagonizado por los fantasmas de los muertos, llamados Engun-gus, unos muñecos decorados con pedrería (con un hombre escondido) que bailan alrededor de los asistentes. El temor de los seguidores les impide tocar a estas figuras, pues se tiene la creencia de que si lo hacen, pueden perder sus almas en manos de los fantasmas.

En el mismo texto, Revenga narra cómo se celebra un rito en las tierras Haitianas. Allí también hay un sacerdote llamado Hungan que dirige una ceremonia que se efectúa en las montañas. Se colocan cientos de velas y santos en primer lugar.

Comienzan a sonar los tambores. En el sueño se dibuja un círculo mágico con el nombre del espíritu que se desea invocar esa noche. Los participantes entran en trance y el sacerdote hace que les cambien sus ropas para que el espíritu pueda reconocerlos. Suenan campanas que sirven para llamar a los muertos.

Las tradiciones del Vudú se han traspasado de generación a generación a través de la tradición oral, es decir, no existen libros en los que se señalen los dogmas o preceptos en los que se basa esta religión. Sin embargo, hoy por hoy, más de 60 millones de personas en el mundo la practican, tanto en la zona de África, como en ciertas partes del Caribe y América