CUERPO, MENTE Y ALMA - OSHO


Mientras te estás moviendo, es fácil y natural que te mantengas alerta; cuando solamente estás sentado en silencio lo natural es que te duermas…cuando estás acostado en tu cama, es muy difícil que te mantengas alerta, porque toda la situación te ayuda a dormir; pero en movimiento, no podés quedarte dormido naturalmente, funcionás en una forma más alerta. El único problema es que el movimiento puede volverse mecánico.

Aprendé a integrar tu cuerpo, tu mente y tu alma. Encontrá la forma en que puedas funcionar como una unidad…

A los corredores les pasa mucho esto. No se te ocurriría pensar que correr pueda ser una meditación, pero los corredores, a veces, sienten una tremenda experiencia de meditación…y se sorprenden, porque no la esperan -¿quién puede pensar que un corredor va a tener la experiencia de Dios? Pero esto pasó; y ahora, cada vez más, el correr está convirtiéndose en un nuevo tipo de meditación. Puede pasarte mientras corrés…

Si alguna vez corriste, si disfrutaste corriendo a la mañana temprano, cuando el aire es fresco y joven y todo el mundo vuelve del sueño y se despierta, mientras vos corrés y tu cuerpo funciona maravillosamente, el aire fresco, un mundo nuevo que nace otra vez de la oscuridad de la noche, todo es un canto alrededor tuyo…te sentís tan vivo…Llega un momento en el que el corredor desaparece y solamente queda el correr…el cuerpo, la mente y el alma empiezan a funcionar juntos y de pronto se libera un orgasmo interno…

Los corredores a veces se encuentran accidentalmente con esta experiencia del cuarto nivel de profundidad, turiya, aunque lo más probable es que ni lo noten -pensarán que fue solo por correr que gozaron del momento; que era un día tan lindo y el cuerpo estaba tan sano y el mundo tan hermoso que fue solamente un cierto estado de ánimo…no se van a dar cuenta.

Pero observé que, si realmente se diera cuenta, un corredor puede llegar más cerca de la meditación que cualquiera.

El trotar puede ayudarte mucho, la natación puede ayudarte mucho. Todas estas cosas se tienen que transformar en meditaciones.

Abandoná la vieja idea de lo que es la meditación -que solamente sentarse abajo de un árbol en una posición de yoga es meditación…esa es solamente una forma y le puede servir a algunos, pero no a todos. Para un niño pequeño no es meditación, es una tortura…para un hombre joven , lleno de vida y vibrante, es represión, no meditación…

Empezá a correr por las calles a la mañana. Empezá con medio kilómetro, después un kilómetro y de a poco llegá a cinco por lo menos. Cuando corras usá todo el cuerpo; no corras como si estuvieras adentro de un chaleco de fuerza…corré como un niño, usando todo el cuerpo -manos y pies- y corré…respirá profundo y desde el vientre, después sentate abajo de un árbol; descansá, transpirá y dejá que venga la brisa fresca…sentite en paz…Esto va a ayudarte profundamente.

Por momentos, quedate simplemente parado descalzo sobre la tierra, sintiendo la frescura, la suavidad, la calidez…sentí todo lo que la tierra está dispuesta a darte en ese momento…solamente sentilo y dejá que fluya a través tuyo…y permití que fluya tu energía hacia la tierra; conectate con la tierra…

Si estás conectado con la tierra, estás conectado con la vida…si estás conectado con la tierra, estás conectado con tu cuerpo; si estás conectado con la tierra vas a volverte muy sensible y centrado -y eso es lo que necesitás.

No te hagas un experto en correr; seguí siendo un aficionado, para que se mantenga el estado de alerta. Si por momentos sentís que el correr se hizo automático, dejalo; probá con la natación. Si eso también se vuelve automático, entonces probá con el baile. Acordarte que el movimiento es solamente una circunstancia para crear conciencia. Mientras cree conciencia es bueno; si deja de crear conciencia, se vuelve inútil y ahí tendrás que cambiar a otro movimiento donde tengas que estar nuevamente alerta. Nunca permitas que una actividad se vuelva automática.

Osho

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